Jefe me voy de vacaciones

Rubén Montesinos - agosto 5, 2015

foto postureo veranoHola jefe, este viernes me voy de vacaciones ¡por fin! He de reconocerte que este periodo del año ha sido duro y he llegado con las pilas justas ¡me he salvado por la campana! Estoy contento con el trabajo hecho porque la implicación del equipo ha sido máxima, sí que es cierto que a veces he tenido la sensación que mucho del esfuerzo hecho no ha dado los frutos que esperábamos; algo tendremos que revisar… pero después de agosto ¿OK? A ver si al final todavía me pones una reunión de última hora y me pierdo la comida con los compañeros… que luego dicen que el chiste de los indios del Mago More está sacado de nuestra empresa…

Quiero decirte que no te preocupes por mí porque voy a tomarme unos días de desconexión total. Me haré fotos de los pies en el agua, de las cervezas con los amigos, de algún paisaje idílico, de mi sombra en la arena, de mis niñas jugando en la playa… postureo vacacional del bueno. También quiero decirte que una vez haya reseteado mi mente, quiero dedicar parte de este tiempo libre a reflexionar sobre mi función en la empresa y sobre el papel que juega el departamento de recursos humanos en la compañía. Tengo la sensación que podemos aportar mucho más de lo que actualmente estamos haciendo. Aunque esto no lo podemos conseguir nosotros solos, tú nos tienes que echar una mano.

Aprovecharé las horas de la siesta de mis niñas para releer algunas notas que he ido tomando a lo largo de estos meses, terminar algún libro que tengo a medias y echar un vistazo a todos los blogs que sigo pero que no puedo digerir por nuestro día a día. Te aconsejo que hagas lo mismo. Ahora con las nuevas tecnologías podemos estar tirados en la hamaca leyendo un post con la tablet en una mano y un mojito en la otra ¿No parece mal plan no? Y cuando apreté mucho el calor un chapuzón y todo solucionado.

Por si te puede servir te diré que quiero reflexionar sobre nuestra Estructura Organizativa. Hemos hecho los deberes durante estos años y ahora estamos recogiendo los frutos de tanto trabajo duro. Es por esto que tenemos que replantearnos nuestra estructura organizativa y virar a un modelo más líquido. Este concepto se lo debemos a Zygmunt Bauman y surge de la transformación física de las estructuras organizativas funcionales sólidas, persistentes y estables propias de la sociedad industrial. Es decir, tenemos que cambiar a un modelo organizativo que como los líquidos podamos fluir, adaptarnos y transformarnos ante los cambios externos.

 No sé si tú te has dado cuenta pero el perfil de los nuevos trabajadores ha cambiado. Ya no tienen las mismas necesidades que nuestros trabajadores veteranos. También tienen otras inquietudes y nos tenemos que adaptar. Estas nuevas generaciones tienen perfiles que ya no están clasificados por su edad ni por la generación a la que pertenecen, sino por cómo entienden el trabajo. Son los conocidos Millennials, Knowmads y Socialnetworkers. Sé que esto a ti te suena a chino por lo que te recomiendo leas este post de Alicia Pomares donde te lo explica perfectamente.

Como te he comentado alguna vez el mercado laboral se está moviendo de nuevo. Sí que es cierto que determinados perfiles laborales todavía lo pasarán mal pero hay otros muchos que ya están recibiendo ofertas de empleo. Dicho esto creo que tenemos que ponernos las pilas con nuestro Employer Branding; sé que es otra palabreja rara pero es que ahora en RR.HH somos muy modernos ja..ja..ja. Pero más allá de la palabreja es cierto que hay que empezar a hacernos visibles y atractivos para todos aquellos profesionales con talento que están en el mercado laboral. Si queremos atraer talento tenemos que trabajar duro nuestra marca como empleador. Te dejo un par de post que te dan algunas pinceladas sobre el tema, un post de Andrés Pérez Ortega y otro post de Isabel Iglesias.

Dicho esto si conseguimos atraer talento a través de nuestra marca de empleador, luego deberemos hacer los deberes para que quiera quedarse a desarrollarse con nosotros. Yo huyo del concepto de la retención del talento porque me suena a esclavitud. Ya te comenté que había escrito un post al respecto ¿Te acuerdas que te dije que había abierto un blog? Para que el talento decida quedarse con nosotros tenemos que crear los entornos y los ambientes apropiados. Al talento le gusta estar rodeado de talento… además quiere que se le valore y se le ayude a potenciar su marca personal. No te preocupes que no estamos solos y hay profesionales que nos pueden echar una mano como puede ser Cristina Mulero, Guillem Recolons y por su puesto Andrés Pérez Ortega que ya te lo he nombrado antes. Pídete otro mojito y échale un vistazo a este post de Eva Collado.

Jefe estamos en un entorno hiperconectado donde las nuevas tecnologías han entrado hasta la cocina. Lo sé…lo sé ya me has comentado muchas veces que hay que estudiar el uso en nuestra empresa de internet y redes sociales por nuestros trabajadores. Jefe tenemos que hacer un esfuerzo por ver la parte positiva de esta situación e intentar sacar partido de una realidad que no es pasajera. ¿Qué ganamos con cortar el acceso de internet en los ordenadores? La web es una magnífica herramienta de trabajo que no podemos eliminar. Cortar el acceso a redes sociales es una tontería porque todos tienen un smartphone. Lo que hay que hacer es tener claro cómo queremos que nuestros colaboradores utilicen estas redes y que sean nuestros mejores embajadores de marca. Lo que sí que hay que hacer es tener bien definida nuestra presencia en estas redes sociales y que nuestros trabajadores nos sirvan de altavoz.

Te he oído decir varias veces durante los comités de dirección que tenemos que ser más creativos y más innovadores. Que la competencia aprieta mucho y que ahora jugamos en champions y tenemos que ponernos las pilas. Pero para que nuestra gente sea más creativa y más innovadora nosotros tendremos que hacer algo para ayudarles. La buena noticia es que podemos hacerlo. Sé que muchas veces cuando te refieres a estos conceptos haces referencia a innovar en producto. Pero creo que hay que llevar estos conceptos al ADN de nuestra compañía. Tenemos que ser capaces de tener una organización disruptiva tal y como comenta Virginio Gallardo en este post.

Sé lo que estás pensando. Estás pensando que todo el trabajo lo tiene que hacer la empresa y que somos nosotros como organización los que tenemos que ponernos las pilas y adaptarnos a los nuevos entornos de trabajo. Y dirás ¿Y qué pasa con nuestros profesionales? Es cierto, ellos también tienen que ponerse las pilas. Nuestra empresa cambia a ritmo de vértigo (y más que tiene que cambiar), los mercados, los entornos, todo está en constante cambio y a toda velocidad. Nuestros trabajadores se tienen que ponerse las pilas y ser capaces de mantener su empleabilidad en el tiempo. Dejar de esperar que nuestros programas de formación les salven la vida y tener asumido el concepto de autorresponsabilidad en el aprendizaje como bien explica Andrés Ortega en esta entrevista. Descuida que desde RR.HH les echaremos una mano.

Bueno jefe, te dejo que esto ya huele a mar y a chiringuito de playa. Te deseo lo mejor para estos días; disfruta, descansa, pásalo muy bien, desconecta y si tienes un ratito le echas un vistazo a todo lo que hemos comentado ¡Pero con un mojito en la mano que si no parece trabajo! De verdad jefe espero que recargues las pilas que a la vuelta tenemos mucho por hacer.

¡Un fuerte abrazo!

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¡Atrévete a decir Si!

Rubén Montesinos - julio 29, 2015

salto al vacioUn día me llamó mi amigo Gabriel Ferrer para decirme que quería que participase en un evento que estaba organizando llamado Talent Talks. Gabi quería que participase haciendo una pequeña intervención hablando sobre “talento”. El formato de la jornada me pareció muy chulo porque se hacían dos intervenciones y luego un picoteo de networking. El ponente principal era el director nacional de una importante empresa de España y yo hacía de telonero abriendo el evento. Además el evento se celebraba en el restaurante La Finca de Susi Díaz por lo que no se podía decir no y dije si.

Yo preparé mi intervención muy tranquilo ya que me estoy empezando a acostumbrar a compartir mesa con directivos mucho más senior y de peso que yo… al final no dejan de ser colegas de trabajo que tienen en mayor o menor medida los mismos problemas que puedo tener yo. La historia es que el día de antes del evento Gabi me llamo para comunicarme que este directivo había tenido un contratiempo y no podía acudir a la cita. Que en su lugar iban a traer a un speaker de Madrid que igual podía conocer; José Antonio Marina. Me empezaron a entrar unos tembleques que casi no me podía mantener en pié. Le dije a Gabi que se le había ido la olla y que me había metido en un lío… ¿Pero qué coñ… quieres que cuente yo si después va a hablar José Antonio Marina? Estás loco Gabi le dije. Él me dijo que no me preocupase que todo saldría bien… que seguro que un día José Antonio Marina diría que había hecho una conferencia conmigo y colgó el teléfono. Yo me fui corriendo al váter porque de los nervios me fallaba el fuelle.

Al día siguiente iba en el coche dirección al evento con muchos nervios porque para más inri llegaba tarde por una complicación en el trabajo y me había acostado a las tantas tratando que mi presentación subiese de nivel sin éxito. Me perdí y no encontraba el restaurante… todo parecía que estaba en mi contra: me repetía “vas a hacer el ridículo… ya lo verás vas a hacer el ridículo…”

Llegué a la Finca y pedí perdón por el retraso ya que llegaba súper justo. Les comenté que había hecho unas mejoras en la presentación y que quería que cambiaran la presentación que inicialmente les había enviado. Me dicen desde la organización que no pueden porque lo han montado todo en una presentación donde han cambiado el formato porque el logo del patrocinador no era el último, etc. Me tocó a toda velocidad modificar a mano todas las slides que ellos tenían en la presentación y actualizarla mientras los invitados empezaban a llenar la sala.

Cuando ya lo había conseguido y me estaba tranquilizando para mi exposición llegó Gabi y me dijo: “Rubén, José Antonio Marina tiene que marcharse a Madrid en el siguiente vuelo porque tiene otro evento allí y hay que cambiar el orden de las intervenciones. Empieza él y luego cierras tú”. En ese momento me quería morir… no es que fuese a hacer de telonero de José Antonio Marina, es que tenía que hablar después de su intervención… ¿Pero qué coñ… voy a contar yo después de este crack?

Pues ¿Qué se le va a hacer? La vida es así: impredecible. José Antonio con más tablas que el Arca de Noé  disertó su filosofía y sus teorías en un speach más que trabajado y se marchó. Y después salí yo e hice lo que puede… Parece ser que mi intervención no fue del todo mal ya que mi amigo conserva su puesto de trabajo y el patrocinador todavía no me ha denunciado por daños y perjuicios. ¿Cuál es la moraleja de esta historia? Atrévete a decir si a todas esas cosas a las que hoy dices no y que en el fondo te encantaría hacer. Abraza el riesgo de salir de la zona de confort y enfrentarte a lo desconocido. Atrévete a ser y hacer aquello que te pide el corazón y que frena tu mente. Al principio duele pero la recompensa final lo merece todo.

Hasta hace bien poco a mí me costaba muchísimo hablar en público. Yo era de los que podían estar conversando con dos o tres personas horas y horas… pero se me juntaban diez desconocidos delante de mí y se me trababa la lengua. Yo he sido muy crítico con el sistema educativo y siempre me atraía la idea de poder compartir mi experiencia y conocimientos con otros aportando un enfoque diferente. ¿Pero cómo iba a dar una charla, una formación a alguien si me aterraba hablar en público? Os contaré mi secreto para conseguirlo: ¡Haciéndolo! Haciendo y mejorando, trabajando y trabajando para mejorarlo no hay otro secreto. A mí todavía me queda mucho camino para ser un buen speaker pero sigo trabajando en ello para mejorar.

En la vida hay dos tipos de personas: los que dicen que van a hacer tal cosa y los que realmente la hacen. Yo decidí que mi miedo a hablar en público no podía condicionar mi vida. Desde que tomé esta decisión he tenido el placer de poder colaborar con varias universidades y escuelas de negocio compartiendo mi experiencia. Todavía sigo poniéndome un poco nervioso minutos antes de mis intervenciones aunque supongo que eso es normal. Pero recuerda que ser valiente no significa que no tengas miedo a hacer una cosa sino que teniendo miedo a hacerla la hagas igualmente.

Hace no mucho conversaba con mi amigo Sergio Ayala. Sergio es empresario y formador en técnicas de venta. Sergio tiene un talento natural para la comunicación y lo hace muy bien. Evidentemente ha tenido que transformar ese talento natural en algo más profesional y ha trabajado mucho para conseguirlo. En esa conversación me contó que el día de antes había hecho de presentador en una gala muy importante en Castellón. En esa gala estaban todas las autoridades políticas y los empresarios más importantes de la ciudad. Un par de días antes de ese evento Sergio recibió una llamada donde le proponían que participase como presentador de la gala. Sergio nunca había hecho nada parecido, nunca, pero sin dudarlo dijo SI. Luego le entraron los nervios pero se puso manos a la obra y como era de esperar Sergio lo hizo genial.

Estamos en época estival y con suerte tendrás unos días de vacaciones donde poder reflexionar sobre aspectos de tu vida personal y profesional que pueden ser susceptibles de revisión. Por favor si hay alguna cosa que no estás haciendo pero te encantaría hacer ¡Atrévete a decir Si! Recuerda que lo que marca la diferencia no es no tener miedo sino tenerlo y hacerlo igualmente. Sé del tipo de personas que hacen y no de las que dicen que van a hacer. Si Sergio Ayala pudo hacer de presentador de gala y yo pude hacer una charla después de José Antonio Marina ¿Qué no serás capaz de hacer tú?

Un abrazo.

 

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Follow the leader

Rubén Montesinos - julio 14, 2015

keep-calm-and-follow-the-leader-2Si buscas “Liderazgo” en San Google te aparecen 38,9 millones de resultados y si buscas “Tipos de Liderazgo” te aparecen 108 millones de resultados aproximadamente. ¿Esto qué quiere decir? Pues que no será porque no tenemos documentación, información, bibliografía, blogs especializados, etc para estar informados sobre esta materia. Pero ¿Por qué seguimos fallando en este noble arte de dirigir personas?

Podría hacer el típico post enumerando los diferentes tipos de liderazgo que existen o por lo menos que alguien se ha encargado de catalogar, pero no es esa mi intención. Me gustaría hacer una reflexión más profunda de la verdadera importancia del liderazgo en las empresas y como este liderazgo o su ausencia condiciona el devenir de las organizaciones.

“Más vale un mal líder que ningún líder”. Esto que asevero a día de hoy, os puedo garantizar que hace unos años no lo hubiese escrito. Yo era de la opinión que era mejor no tener líder antes que tener a un mal líder porque éste podría hacer estragos en los equipos y conducir la empresa a una situación nefasta. Por experiencia propia (y cuando uno vive las cosas en su pellejo se aprende de forma diferente) puedo decir que una compañía dirigida por un mal líder puede ponerse en riesgo… pero sucede una cosa curiosa y es que los equipos se ponen a la defensiva y luchan contra un enemigo común: su líder (llámese CEO, Director General, Jefe…). Es cierto que deberían estar luchando contra su competencia, preocupándose de innovar, de internacionalizarse… pero están centrados en sobrevivir e intentando sobrevivir hay muchas de estas cosas que se hacen… aunque sea a la fuerza. Un Líder marca un objetivo, traza una estrategia, define el qué  y el cómo y el resto ejecuta el plan establecido. Puede ser que ese plan (el qué) o su ejecución (el cómo) esté en contra de la organización misma pero hay una dirección que seguir.

Tener un mal Líder o Líder Tóxico desgasta muchísimo a las personas y ese es el principal precio que pagan las empresas por mantener a este tipo de “profesionales” en sus plantillas. De todos es conocida la frase “las personas no se van de las empresas si no de sus jefes”. Dicen que trabajar junto a un jefe así resta años de vida por lo que se hace imperioso que las empresas revisen el estilo de liderazgo de sus directivos/mando intermedios y tomen cartas en el asunto. Porque el mercado se mueve y puede ser que haya mucho “talento retenido” que busque otras alternativas al “si bwana”.

¿Pero qué pasa cuando no hay Líder? ¿Qué pasa cuando no hay una estrategia clara? ¿Qué pasa cuando no hay objetivos? Qué no se hace nada. Es por lo que digo que más vale un mal liderazgo que la falta de él. Porque es cierto que los equipos sufrirán mucho bajo esta política de trabajo pero por lo menos tendrán unas directrices que seguir aunque estén en contra de ellas. No hacer nada no es una opción en el entorno global en el que nos movemos. Durante esta “crisis” o cambio de paradigma hemos tenido que trabajar el doble para facturar lo mismo o menos… por lo tanto la inacción nunca puede ser una opción.

Cuando trabajas en una empresa en la que no hay un Líder o no se ejerce el liderazgo de una forma clara el problema es que los profesionales corren como pollos sin cabeza. Es decir, todo el mundo que sea “profesional” a falta de unos objetivos claros se define los suyos y lucha por conseguirlos. ¿Pero qué pasa cuando sucede esto? Que cada uno barre para su terreno, no se alinean los esfuerzos de los departamentos y se consiguen éxitos aislados que son ínfimamente menores que los que se hubiesen conseguido trabajando bajo un fin común. Incluso puede ser peor porque haya departamentos que estén remando en direcciones contrarias.

No me gusta admitirlo pero hay empresas que van bien a nivel de resultados económicos a pesar de tener Líderes nefastos que queman equipos y que tienen altas rotaciones de personal. Por lo tanto muy a mi pesar, en contra de mis principios y mis valores como persona y como profesional de los RR.HH tengo que admitir que es mejor un mal líder que ninguno. Evidentemente es una aseveración muy radical pero creo que muchos de vosotros tendréis casos tanto de un lado como del otro y podréis opinar. Yo nunca querría trabajar con un mal Líder pero tampoco me gustaría trabajar en una empresa en la que no exista liderazgo por parte de quién tiene que ostentar esa responsabilidad. No me gustaría trabajar en una organización en la que los directivos no tengan un horizonte en el que fijar sus metas y por ende trasmitirlas a sus equipos. Trabajar en la indefinición es mucho peor que trabajar en una dirección en la que no estás de acuerdo… porque por lo menos puedes tomar la decisión de quedarte o marcharte.

Dicho esto, que gusto da cuando trabajas al lado de un Líder que te hace crecer como profesional y como persona. Que te reta y que te hace dar lo mejor de ti, que te exige pero te recompensa, que pone todas tus neuronas a trabajar y te obliga a estar actualizado en tu campo de trabajo, que te saca de tu zona de confort y te exige más allá de lo que tú pensabas que eras capaz de conseguir. Qué gusto da trabajar con gente que te escucha pero que cuando hay que tomar las decisiones las toma sin dilatarlas en el tiempo y sin mirar para otro lado. Qué gusto da trabajar con personas que predican con el ejemplo y que no son lo que pone en una tarjeta de presentación sino lo que hacen cada día de su vida.

Hay muchas definiciones de liderazgo pero para mí “El liderazgo en las empresas es como el papel higiénico en los retretes… das por supuesto que lo tienes hasta que llega un  día que te das cuenta que no…” Y ese día normalmente es demasiado tarde.

Espero que en nuestras empresas no haya falta de liderazgo y si lo hay que no sea Tóxico, porque aunque sé que es mejor el segundo que el primero se sigue pagando un precio que nadie debería pagar. Estamos en tiempos de cambios, se mueve el mercado y los profesionales que hicieron los deberes estos años y trabajaron su empleabilidad tienen opciones de elegir… Si podéis elegir, elegir empresas con papel higiénico, si es posible de doble capa, con celulosa súper absorbente y muchos metros de longitud… para que no te veas nunca en un aprieto.

Un fuerte abrazo

 

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De Director de RR.HH a Director General ¿Realidad o ficción?

Rubén Montesinos - mayo 8, 2015

ceo¿Qué pasaría en tu empresa si tú ascendieses de HR Manager a CEO? ¿Qué cambios se producirían? ¿Crees que sería posible?

Desde hace tiempo llevo esta serie de cuestiones en mi cabeza e intento responder a estas preguntas. El problema es que no conozco a muchos directores o directoras de rrhh que hayan acabado su carrera profesional en la Dirección General de una compañía. Por seros sinceros únicamente conozco a José Luis Gómez Alciturri, que llegó a ser Director General y Director de RR.HH  de Banco Santander (actualmente ya no). “Por favor si sabéis de otros casos me encantaría conocerlos”.

Estas preguntas que ya las tenía aparcadas desde hace mucho tiempo han vuelto  de nuevo a mi cabeza. Y han vuelto  porque una consultora me preguntó si quería participar en un proceso de selección para un puesto de Director General. Yo la miré fijamente y le pregunté ¿Me lo estás diciendo en serio? Y me contestó que sí.

Pero vamos a ver… si nosotros los de rrhh todavía estamos intentando justificar que somos un activo y no un gasto ¿Cómo nos vamos a plantear ese tipo de cuestiones? Pero si la mayoría de los profesionales que trabajamos en PYMES todavía estamos luchando para salir del fango de las relaciones laborales y lloramos si nos dejan hacer una evaluación del desempeño… ¿Cómo vamos a plantearnos ser los Directores de la empresa? ¿O si podemos?

Los que tenemos la suerte de participar en el Comité de Dirección (que por desgracia todavía somos la excepción) sabemos que desde rrhh tenemos que hablar el lenguaje de los negocios, es decir en euros. Que cada cosa que proponemos, que cada acción que planteamos, tenemos que ser capaces de ligarla a una mejora de la cuenta de resultados. Que tenemos que saber de competencias, de planes de desarrollo, de talento, de coaching … pero también de balances, de planes de negocio, de rentabilidades… en fin tatuarnos el EBITDA  fuego en la piel.

¿Podemos ser los profesionales de RR.HH los Directores Generales de una empresa? Pues claro que sí… siempre y cuando hayamos hecho los deberes y estemos a la altura de las circunstancias. Quiere decir esto que tienes que saber de todo y al mismo nivel que todos… pues no, pero si tienes que dominar el ABC de las empresas. Por lo tanto cuanto más alejado del negocio, cuanto más alejado del core de tu empresa estés actualmente… más distancia tendrás para conseguir este objetivo. ¿Cuál es la procedencia académica natural de los Directores Generales, de los CEOS de las empresas? Normalmente vienen de la parte de finanzas, derecho, comercial o la parte técnica si son empresas muy tecnológicas. Con un programa de Desarrollo Directivo o un MBA.

Una vez que supe que la consultora me lo proponía en serio le pregunte ¿Por qué a mí? Y me dijo: “porque mi cliente me está pidiendo un Director General que esté enfocado a las personas, que entienda que los objetivos se consiguen a través de las personas y no a costa de ellas… y me es muy difícil encontrar este perfil”. Finalmente rechacé la oferta de participar en el proceso de selección porque estoy dejándome la piel en mi actual empresa ya que me he propuesto transformarla en una de las mejores empresas de la Comunidad Valenciana o morir en el intento. Dicho esto, esa conversación me activo muchas neuronas dormidas y me tuvo la mente a 100km/h día y noche durante varios días.

He oído infinidad de veces a grandes profesionales … a grandes profesionales con unos currículums y con una experiencia abrumadora  quejarse que los mayores problemas en el trabajo no lo tienen con la consecución de los objetivos, con la consecución de los KPI´s, con los budgets… sino que lo tienen con la dirección de sus equipos. En definitiva con la gestión de las personas a su cargo y con las relaciones con otros departamentos… Entonces ¿Tiene o no tiene sentido que el Director de RR.HH sea el Director General? Yo creo que tiene las mismas opciones que cualquier otro compañero del comité de dirección. Cada uno tiene que trabajar sus áreas de mejora. Quizás nosotros tengamos que saber hacer macros con la Excel, leer una cuenta de resultados y aprender a calcular un margen pero otros tendrán que mejorar sus competencias para liderar a las personas. ¿Y qué es más importante? Si de verdad crees que el activo más importante de una compañía son las personas y que es la única ventaja competitiva en un mundo globalizado, híper conectado e híper competitivo … creo que la respuesta es sencilla… según el equipo que conforme tu empresa y como lo dirijas así serán los resultados.

Nosotros los de rrhh siempre decimos que para poder implantar una correcta política retributiva… que para que los planes de desarrollo funcionen…  que para poder hacer planes de formación… de mentoring… de coaching…etc, que para que podamos hacer employer branding, que para que nuestro cliente interno esté fidelizado y que la gente sienta la camiseta de la empresa… necesitamos presupuesto, necesitamos el apoyo de la dirección y que respalde nuestras decisiones y sea el primero en dar ejemplo. Pues qué mejor manera de cumplir todo esto si nosotros mismos somos los Directores Generales. En ese momento ya no habría ninguna excusa ¿O sí?

Un abrazo

PD: Os dejo el enlace a un magnífico post de Jaime Pereira (de obligada lectura)

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¡Yo me he llevado tu queso!

Rubén Montesinos - marzo 29, 2015

raton-quesoEs más que seguro que ya hayas leído “¿Quién se ha llevado mi queso? Cómo adaptarnos en un mundo en constante cambio” de Spencer Johnson, M. D publicado en 1998. Yo lo hice hace ya más de diez años y parece ser que todavía está muy vigente esta historia de ratones y liliputienses.

Vivimos en una sociedad en la que el cambio ya no es una opción, es una realidad y hay que estar preparados para convivir con él y adaptarse. Tenemos que quitarnos esos michelines mentales que nos hacen ser lentos en la toma de decisiones y que no nos dejan anticiparnos a los acontecimientos. La  realidad va más rápido que nuestra percepción y tenemos que ser capaces de darle la vuelta a esta situación.

¿Por qué se extinguieron los Dodos?  Los Dodos eran unos animales que vivían plácidamente en la isla Mauricio y que se extinguieron a finales del siglo XVI en el momento en que los europeos se asentaron allí. Estos animales que habían llegado siglos atrás a esta isla procedentes del continente ahora eran incapaces de volar. Con el paso de los siglos los Dodos habían perdido su capacidad de volar porque sus alas se habían atrofiado, se habían convertido en aves muy grandes ya que en la isla Mauricio tenían comida abundante. Estos animales encontraron en Mauricio una isla sin depredadores, repleta de comida y sin herbívoros que compitiesen por ella. Esto hizo que no tuviesen que hacer grandes esfuerzos por sobrevivir. Así fue como el Dodo perdió la capacidad de volar y dejó de anidar en los arboles para hacerlo en el suelo.

Sólo tuvieron que pasar cien años desde la llegada del hombre a la isla hasta su desaparición. Los Dodos que habían vivido varios siglos en una especie de paraíso eterno no pudieron adaptarse a los rápidos cambios en su ecosistema. ¿Alguien encuentra algún paralelismo con nuestra realidad en esta historia?

Hace unos meses durante una conversación con un compañero de trabajo le dije: “Creo que deberías mejorar tu empleabilidad, hace mucho tiempo que no te reciclas y estás viviendo de unas rentas que hoy en día ya no te aportan valor”. ¿Sabéis lo que me contestó? “Si algún día me despiden de esta empresa tengo dos años por delante para reciclarme, no te preocupes que lo tengo todo controlado”…

No importa en lo que trabajas, no importa lo que hayas estudiado, lo importante es saber leer entre líneas a donde nos llevan los acontecimientos actuales y futuros de este entorno laboral y social para adaptarnos y estar preparados para los cambios. Cambios que si o si sucederán estemos preparados o no. ¿Crees que has perdido la capacidad para volar? Pues no esperes a que te invadan los europeos/asiáticos/africanos/americanos para ponerte a entrenar.

Confieso que aunque he mejorado mucho mi nivel de inglés en estos últimos años todavía me queda camino por recorrer para dominar este idioma a nivel profesional. Hago todo lo posible por mejorar pero soy consciente que tendré que hacer alguna estancia en el extranjero sacrificando mis vacaciones si realmente quiero dar un salto cualitativo. ¿Qué es lo que me hace seguir luchando por mejorar esta habilidad aunque me cueste renunciar a estar con mi mujer y mis hijas unas vacaciones? Os lo cuento enseguida. Esta semana hemos tenido en mi empresa a un chico de 14 años que tenía que hacer unas prácticas obligatorias del Liceo Francés. Hablando con él me comentaba que hablaba inglés, estaba empezando a estudiar alemán y por su puesto dominaba perfectamente el francés además de su lengua materna que es el castellano. Si o si me voy a mejorar mi inglés… vosotr@s hacer lo que queráis.

Tener detectadas constantemente cuales son los requisitos a nivel de formación, competencias, valores y formas de trabajar que se demandan en el mercado laboral es imprescindible para poder mantener nuestra empleabilidad. En el libro El ocaso del empleo leí “En este escenario la única seguridad en el empleo es la que nos proporcionará  nuestra empleabilidad”. Por lo tanto nuestro verdadero trabajo es mantener nuestra empleabilidad constante durante toda nuestra carrera profesional.

Así que si no quieres oír algún día “Yo me he llevado tu queso” cuando preguntes por qué no te queda queso en la despensa, ya te puedes poner las pilas porque las nuevas generaciones vienen pisando fuerte. Y estas generaciones estarán más acostumbradas que tú a estos entornos cambiantes, híper conectados, digitalizados donde la abundancia de información y la escasez de modelos estáticos serán la norma.

Un abrazo

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Tú fuiste uno de mis regalos de 2014

Rubén Montesinos - enero 5, 2015

Los Reyes Magos

Las circunstancias de la vida me hicieron darme cuenta hace ya muchos años que las cosas materiales son simplemente eso… cosas. Yo tuve la desgracia o la suerte de que mis padres perdiesen toda su fortuna cuando yo tenía más o menos 12 años. Por ese motivo yo no le doy prácticamente valor a las cosas materiales. Descubría a la fuerza que un hogar no se mide por metros cuadrados si no por la cantidad de amor que hay dentro. Y en muy pocos metros cuadrados cabe mucho pero que mucho amor os lo aseguro.

Recién empezado el año 2015  y a punto de que los Reyes Magos traigan  regalos a los niños buenos, quiero compartir con vosotros los regalos que yo he tenido en este año 2014 que acaba de terminar. Estos regalos hacen que quiera vivir este 2015 con más intensidad si cabe que el 2014 que ha sido un año muy pero que muy intenso.

Mis regalos  son gente increíble que se han cruzado en mi vida este 2014 y que me han ayudado a crecer como persona.

 Mis regalos:

 

Carlos GuerreroCarlos Guerrero Yo de joven quiero ser como Carlos, si …si  yo tuviese veintitantos en esta época me gustaría ser como Carlos. Desde hace mucho tiempo decidí que sólo quería juntarme con gente que me alegrase el día, que me transmitiera buen rollo y que no me restase energía vital. Pues Carlos es una persona que desde el minuto cero te saca una sonrisa y te carga las pilas. He comprobado que además de ser una persona con la que tengo muchas cosas en común es un gran profesional. El ingeniero marketiniano que decidió saltarse las reglas y luchar por sus sueños, el samurái que creyó en él y lo aposto todo en contra del status quo. Un ejemplo de que no está todo perdido y que  la juventud si tiene cosas que decir.

http://guerrerocarlos.es/

 

Eva ColladoEva Collado Tuve la suerte de conocer a Eva en persona y comprobar que es tal cual te la imaginas en las redes sociales; igual de cercana, igual de accesible, igual de profesional. No puedo decir que sea amigo de Eva (ya me gustaría a mí) simplemente tenemos contacto en el universo 2.0.  Lo que más me gusta de Eva es que realmente predica con el ejemplo y hace realidad lo que  publica en las redes sociales.  Eva hace suyo eso de que cuanto más das… más recibes y yo doy fe de ello. Eva se ha convertido en uno de mis referentes en RRHH en estos últimos años.

http://evacolladoduran.blogspot.com.es/

 

Fernando Botella 2Fernando Botella A Fernando lo he conocido este año asistiendo a una de sus formaciones y después la magia de las redes sociales hacen que lo tenga presente casi a diario. Da gusto ver como gente de la terreta (Alicante) es capaz de hacer las américas y ser profeta en su tierra. Fernando además de ser un gran profesional me ha demostrado que es una persona muy cercana. Fernando es otro ejemplo de profesional que decidió seguir su instinto y dejar una vida de estabilidad en una multinacional para lanzarse a la gestión del talento, el liderazgo, la innovación y la transformación de organizaciones. Si tienes ocasión no te pierdas a Fernando en acción, lo más parecido a un profesional de los EE.UU made in el valle de las uvas.

 http://www.fernandobotella.net/

 

Mirka PlasenciaMirka Plasencia Hay veces que cuando conectas con alguién en redes sociales piensas ¿Será de verdad tal y como parece en la red o si la conociese en persona  me decepcionaría? Pues Mirka gana mucho en persona, en el cara a cara, en el 1.0 de toda la vida. Mirka me regaló una grata conversación en una cafetería de Madrid y desde entonces soy todavía más fan suyo que antes. Mirka lleva el retail y la atención al cliente en la sangre, lucha por sus sueños en la capital y estoy seguro que llegará allá donde su pasión le lleve. 100%retailmanager.

https://www.linkedin.com/pub/mirka-plasencia-gonz%C3%A1lez/12/971/199

 

Esther BlatEsther Blat En alicante hay mucho talento y si hablamos de RR.HH Esther es uno de los pesos pesados de la provincia. A Esther me la habré cruzado en infinidad de formaciones, universidades, eventos, escuelas de negocio, etc pero no ha sido hasta este año cuando realmente hemos coincidido y tras cruzar cuatro palabras hemos conectado. Esther al igual que el resto de regalos de este 2014 es una grandísima profesional  pero lo mejor es que es una gran persona. Y para ser una gran persona se tiene que notar en los pequeños detalles y en esto Esther también es una gran profesional.

https://www.linkedin.com/pub/esther-blat-mira/28/5a5/a67

 

Tú que no apareces en este post y que también te has cruzado en mi vida, también has sido un regalo para mí. De verdad, de todo corazón muchas gracias por haber compartido un instante de tu vida conmigo. ¿Qué regalos me traerán este año los Reyes Magos? Estoy impaciente por vivirlos.

¡Feliz 20145!

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6 pasos para ser bueno y parecerlo (y no al revés)

Rubén Montesinos - noviembre 11, 2014

Rubén Montesinos liderando 1

Hay que ser bueno y parecerlo, no al revés. El mundo 2.0 es un altavoz, un altavoz que puede gritar al mundo entero que eres un gran profesional o que eres un farsante. Por lo tanto hay que llevar cuidado con nuestra estrategia en redes sociales. ¿Tener muchos followers te convierte en un referente en tu sector? ¿Tener muchos me gustas en un post te proclaman el nuevo gurú de los recursos humanos, el marketing, la marca personal, las finanzas, el liderazgo, el emprendimiento…?  ¿Qué hay de cierto en todo este discurso? ¿Qué background hay detrás de todos estos post, tweets, charlas, conferencias? ¿Cómo aplicamos todo eso que predicamos en nuestra vida, nuestras empresas o nuestros clientes? ¿Cuántos casos de éxito/fracaso avalan todo esto que estás contando?

Yo he de reconocer que ha habido momentos en los que he tenido un poco de vértigo. El 2.0 va tan rápido, llega tan lejos y potencia tanto tu marca personal que he sentido  que me estaba convirtiendo en otro gurú de turno (salvando cualquier distancia con los verdaderos cracks). He notado que se ponían excesivas expectativas en mis intervenciones, en mis pequeñas aportaciones formativas, en mis participaciones en charlas o conferencias. Pero gracias a una conversación con un amigo (que él sí que es un crack) reflexione sobre mi carrera profesional, sobre mi formación, mis experiencias y mi día a día laboral.

Esta reflexión me hizo ver que evidentemente no soy “el puto crack” de los recursos humanos, no soy ningún gurú motivador que te hará andar por brasas ardiendo, no soy el formador con el que siempre has soñado, no soy el coach ejecutivo que te quebrará a la primera y transformará tu vida en aquello que siempre habías soñado. Lo que si soy es un profesional con más de 12 años de experiencia laboral en el mundo de la gestión de personas, si soy alguien que ha tenido la suerte de tomar decisiones, de intentar poner en práctica proyectos, políticas, acciones que han fallado estrepitosamente y que me han hecho crecer como persona y  como profesional. Por lo tanto si creo que la historia de mis fracasos es la historia de mis éxitos, y de eso si que estoy legitimado a  hablar.

Yo no hablo de lo que no sé y si hablo es para decir que no lo sé. La gente que ha compartido algún evento conmigo sabe que si soy ejemplo de algo es de haber hecho muchas cosas mal … pero habiendo aprendido de ellas. Creo que el valor que aporto a la sociedad es contar aquellas cosas que no me han funcionado y explicar que cosas he hecho para tratar de arreglarlas. Creo que tropezar con la piedra del camino no es grave, lo malo es encariñarte con ella. Por lo tanto aprende de los errores y haz de ello una de tus fortalezas. Hace tiempo leí un libro que me gustó mucho es “El libro negro del emprendedor” de Fernando Trias de Bes. Me gustó mucho porque te cuenta todos aquellos aspectos no tan chulos de ser emprendedor; la financiación, la presión de la familia, los socios, etc. Y te cuenta esto porque Fernando dice que hay mucha bibliografía sobre casos de éxito y poca sobre casos de fracasos. Y hace esta reflexión: es más fácil evitar los errores de otros que replicar sus éxitos. Y termina diciendo “si después de leer este libro sigues queriendo emprender, es que eres un verdadero emprendedor”. Esto fácilmente se puede aplicar a cualquier trayectoria profesional.

Por lo tanto ¿Qué puedes hacer para tener una buena reputación online que esté acorde con tu trayectoria profesional? ¿Qué puedes hacer para que siendo bueno lo parezcas?

1) Ser coherente en tu discurso. Es fácil decir lo que se tiene que hacer pero ser el primero en no hacerlo. Es algo que cuesta mucho porque no siempre puedes aplicar en tu profesión todo aquello que sabes que deberías hacer. Pero el secreto está en que el ratio sea un 80/20. Es decir, que apliques por lo menos un 80% de las cosas que dices que se tienen que hacer y no al revés porque si no tu discurso no tendrá consistencia.

2) Mostrar lo que haces. Lo más fácil para que la gente entienda lo que sabes hacer es mostrarlo. Hoy en día hay herramientas que facilitan esta tarea; slideshare, blog, youtube, podcast, publicaciones, etc. El principio de transparencia es fundamental, cuanto más das más recibes. Y siempre sabiendo que no podemos gustarle a todo el mundo y que siempre puede salir algún compañero, colaborador o trol que diga que es mentira lo que cuentas e intente desprestigiarte.

3) Tener una estrategia online. Creo que es necesario o por lo menos muy recomendable tener una estrategia de presencia en redes sociales y no publicar por publicar. He de reconocer que este sigue siendo mi talón de Aquiles. No está mal estructurar los contenidos del blog, decidir qué, cómo y cuándo vas a comunicar en twitter, si vas a utilizar Facebook en abierto o sólo para tu círculo más cercano… Son cuestiones que te pueden ayudar a dar consistencia a tu huella digital. Así que yo tendré que aplicarme esta medicina…

4) Cuenta tus éxitos pero cuenta también tus fracasos. Creo que no podemos mostrarnos como personas que lo hacen todo bien, estoy convencido que nadie hace todo perfecto y menos a la primera. Por lo tanto como espectador en charlas, conferencias, ponencias o formaciones considero que es bueno que la persona que está interviniendo se muestre como un ser humano de carne y hueso, y no como un semidiós de la materia de turno. Así que muestra tus éxitos que seguro aprendemos de ello pero cuéntanos también tus fracasos y como has conseguido superarlos si es que has podido porque seguro que eso no se nos olvida nunca. Es más fácil evitar un fracaso que replicar un éxito.

5) Sé generoso. Tú puedes ser muy bueno en algo pero seguro que conoces gente que también es muy buena en lo mismo o incluso más que tú, así que no tengas miedo en comunicarlo y compartir con los demás tus referentes. No tengas miedo en revelar tus fuentes, no te apropies de ideas de otros y las hagas tuyas. Sabemos que sabes inglés y que lees bibliografía yanqui así que dinos que lo haces que no pasa nada. Comparte post, tweets, blogs de otras personas que sean interesantes y que aporten contenidos de calidad. Haz de altavoz de aquellas personas que merecen la pena… los más grandes son los más humildes.

6) No tengas miedo a decir “No lo sé”. Es imposible saber de todo y no es un pecado capital, por lo tanto si hay algo que no lo sabes dilo. He de reconocer que al principio de mi trayectoria profesional y de mis incursiones formativas tenía mucho miedo a reconocer que algo no lo sabía, pensaba que esto me restaría profesionalidad. Nada más lejos de la realidad, la gente agradece que seas sincero y que digas que no sabes una cosa si no lo sabes, también agradecen que te tomes la molestia de investigarlo y darle una respuesta aunque sea unos días después de la pregunta. Di no lo sé y serás mejor profesional.

Por lo tanto recuerda que no hay secretos, ni atajos para el éxito profesional sólo currar, currar y currar ¿Te suena eso de las 10.000 horas? Pues eso. No intentes aparentar aquello que no eres pero tampoco te quedes en la retaguardia esperando que te llegue la iluminación divina. Si crees que puedes aportar… da un paso al frente, ya sabes que siendo coherente, mostrando lo que haces, teniendo una cierta estrategia, contando tu realidad (éxitos y fracasos), siendo generoso y diciendo no lo sé cuando llegue el momento seguro que además de ser bueno lo parecerás.

Un abrazo

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“The Working Dead”

Rubén Montesinos - septiembre 15, 2014

zombies_dibujo¿Qué es un Working Dead?

Un Working Dead (o zombi laboral) es un trabajador que está en activo pero que no sabe que realmente está fuera de mercado. Alguien que si por alguna causa abandona su actual empresa tiene muy pocas posibilidades de reincorporación laboral.

Perfil del típico Working Dead:

Es una persona que actualmente está trabajando, que lleva tiempo en la misma empresa, que está acomodado, que no quiere saber nada de cambios y que por su puesto no cree en la formación continua. Es alguien que en sus inicios sería competente pero que con el paso de los años ha perdido valor profesional. ¿Por qué? Pues porque no se ha preocupado de reciclarse, de mantenerse “empleable”, con poca movilidad y poca polivalencia. Es un trabajador que está a merced de las circunstancias internas de su empresa y es carne de cañón de crisis, ERES, restructuraciones, etc.

Son trabajadores que permanecen en las empresas por una especie de inercia cotidiana que nadie sabe realmente muy bien por qué pero consiguen ir sorteando año tras año las inclemencias del mercado. Y esto puede ocurrir ya sea por compromisos personales con algún miembro de la propiedad, por deudas de favores antiguos o simplemente porque están blindados a causa de los altos finiquitos que han acumulado con el paso de los años.

¿Qué ocurre cuando un WD sale de su empresa?

Al principio nada… porque todavía no saben que están fuera del mercado laboral. El problema es que poco a poco van siendo conscientes de que algo pasa. Además es algo que los demás si conocen pero ellos no. Se sorprenden de no pasar los filtros de las ofertas de trabajo, de  por qué no les llaman para las entrevistas,  de por qué aquellos conocidos con los que siempre se habían relacionado no les brindan una oportunidad laboral, etc. Igual que le pasa a los “zombies” (ellos creen que siguen vivos pero todo el mundo huye de ellos) estos trabajadores siguen pensando que tienen las aptitudes y las actitudes necesarias para reincorporarse al trabajo de una forma rápida. Nada más lejos de la realidad.

¿Qué puedes hacer para no ser un WD?

Ser un zombie laboral es opcional, todo depende de uno mismo. Es cierto que mantenerte empleable no es tarea fácil, requiere esfuerzo y constancia pero es la única forma de poder optar a mantener una carrera profesional medianamente estable en el tiempo.

Hoy en día hay que asumir que los trabajos para toda la vida no existen, que se supone que uno pasará por más o menos cinco o seis puestos durante su vida laboral. Por lo tanto hay que acostumbrarse al cambio o lo que es mejor ser tu propio cambio. Hoy se habla de “carreras profesionales líquidas”, de promociones horizontales, de intraemprendedores, de expatriados, de co-cultura, de coworking, de inteligencia colectiva… en definitiva de cambios.

Por lo tanto que puedo hacer yo para no ser un working dead:

Autorresponsabilidad en el Aprendizaje. Lo primero de todo es entender que no puedes dejar en manos de tu empresa tu empleabilidad y que tu desarrollo profesional depende de ti. Como dice Francisco Alcaide “Tu desarrollo personal es tu destino”  Por lo tanto hay que tener autorresponsabilidad en nuestro aprendizaje. Piensa que tu empresa te forma (si es que te forma) para que seas lo más eficiente posible en tu puesto de trabajo actual, pero eso no te garantiza que si cambias de puesto o de empresa necesites desarrollar las mismas competencias profesionales.

Es tu responsabilidad hacer ese trabajo. Intenta crearte un Entorno Personal de Aprendizaje (EPA o PLE) para gestionar mejor tu autodesarrollo. Tira de MOOCS que son gratuitos, de Wikis, de libros, de blogs, etc. Hoy más que nunca tienes una gran cantidad de recursos gratuitos a tu alcance.

Especialización: tienes que especializarte en algo… si eres genérico eres marca blanca. Es bueno ser polivalente pero tienes que tener siempre una especialidad. Tienes que tener algo que te haga único y con lo que te puedas diferenciar del resto. Abogados hay muchos pero abogados especialistas en el régimen general de la seguridad social de Kuala Lumpur no creo. Fontaneros hay muchos pero fontaneros especialistas en instalaciones de sanitarios ecológicos escandinavos no, etc

Idiomas: si no hablas inglés hoy en día ni te molestes en presentar tu candidatura más o menos a un 70% de las ofertas de trabajo activas según mi criterio. Es cierto que en algunas de ellas se pide por pedir porque realmente no lo vas a utilizar tanto como a priori parecería pero si no dominas el idioma no podras pasar el corte inicial del proceso así que inglés si o si. Hoy en día ya se busca un segundo idioma que si me dejas recomendarte uno yo apuesto más por el francés que por el alemán. ¿Por qué? Porque por mi experiencia reclutando hay un déficit de profesionales que dominen bien el idioma francés y puedes encontrar tu nicho laboral.

Marca Personal: a estas alturas no seré yo quién de un simposium sobre la importancia de la marca personal. Si queréis entender de una vez qué es y para que sirve tener una marca personal sólida  sólo tenéis que visitar los blogs de Andrés Pérez Ortega y Guillem Recolons. Y no olvides lo que nos dice Andrés “Si eres uno más serás uno menos”.

Inteligencia Emocional: hay que saber de emociones, de las nuestras y de las de los demás. Eso de que aquí se viene a trabajar y las emociones se las deja uno en la puerta ya no vale. Hoy en día no existe una frontera entre el yo personal y el yo profesional. Somos gestores de emociones y cuanto más sepamos de ellas mejor nos gestionaremos y menjor gestionaremos a los demás. Si quieres tener un buen desarrollo como líder, directivo, manager, mando intermedio o simplemente ser una buena madre o un buen padre no olvides las emociones en el felpudo.

Actitud Positiva: tener una actitud positiva es algo que debería ser requisito obligatorio en las entrevistas de trabajo. Tener una actitud positiva no es ser un “happyflower” que no ve la realidad cómo es. Tener una actitud positiva es ver la realidad como es y aun así decidir que lo mejor es afrontarlo con positivismo y luchar para sortear los vaivenes de la vida. Si quieres saber más visita la web www.actitudespositivas.com

¿Tú que eliges ser un Working Dead o un Workind Diez?

Sabiendo que las reglas del juego hace tiempo que cambiaron, que ni los entornos macroeconómicos son los de antes, ni las empresas son las mismas, ni los puestos de trabajo para toda la vida y que todo cambia a la velocidad de la luz sólo tienes dos opciones. O te lo curras o te quedas obsoleto. Currárselo no te garantiza que tengas éxito, no currárselo si te garantiza que tendrás muchos problemas. Si no te ha tocado la lotería últimamente tienes que hacerte una pregunta ¿Zombie o no zombie?

Un abrazo.

 

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